Las subluxaciones vertebrales tienen muchas causas diferentes a las que el individuo se ve expuesto diariamente:
Causas Físicas:
Traumas agudos en el cuerpo (caídas, accidentes, golpes.), movimientos repetitivos que afectan la columna, malos hábitos posturales en casa y trabajo, y desviaciones congénitas (Escoliosis) o debido por ejemplo a diferencia en las piernas.
Causas químicas:
Mala nutrición, uso y abuso de drogas y alcohol, toxinas en la comida, el agua que bebemos, el aire que respiramos. Las sustancias químicas perjudiciales reducen la capacidad del cuerpo de funcionar óptimamente y su habilidad de adaptarse con éxito al estrés diario haciéndonos más susceptibles a las subluxaciones y sus consecuencias.
Causas emocionales:
El estrés excesivo o formas inadecuadas manejarlo pueden mermar las habilidades del cuerpo para sostener sus funciones normales. El impacto del estrés emocional sobre la salud física está bien documentado por la investigación médica y puede tener efectos devastadores sobre el sistema inmunológico, volviendo al cuerpo más propicio para lesiones o enfermedades.